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No es muy corriente
encontrar en nuestras páginas un espacio dedicado al análisis
de instrumentos fabricados en nuestro propio país.
De esta manera, y dado que es el banco de pruebas lo que nos ocupa, a
medida que vamos conociendo las interioridades y prestaciones de nuestros
propios instrumentos made in Spain, nos asombramos cada vez más
de la calidad y el buen hacer que caracteriza actualmente a la mayoría
de nuestros constructores.
Aunque, como en el caso de la guitarra española, siempre se ha
hecho patente la indiscutible calidad de los instrumentos construidos
en España, la invasión de instrumentos musicales que se
ha producido en nuestro país a través de firmas extranjeras,
y la inmediata popularización por su relación calidadprecio,
ha llegado a poner en tela de juicio nuestro interés por los propios
instrumentos.
Como podremos comprobar en este banco de pruebas, de la guitarra clásica
Artista de admira, la citada relación calidad-precio está
muy bien equilibrada, compartiendo además el atractivo de poseer
nuevas innovaciones dentro del mundo de la luthería o construcción
artesana que redundan decisivamente en el buen sonido y robustez de la
guitarra.
En un primer vistazo
Muchas son las sorpresas que encierra el estuche de una guitarra antes
de ser abierto al llegar a nuestras manos. En este caso, e inmediatamente
después de abrir el estuche, llega hasta nosotros un agradable
olor a madera secada que augura la buena condición del instrumento
en cuanto a su sonido y solera.
Una vez que la cogemos entre las manos se hace notar su escaso peso, lo
cual caracteriza a la Artista de Admira como una guitarra liviana y cómoda
óptima para largas horas de estudio.
Uno de los factores que redundan en su escaso peso es la cuidada selección
que se ha tenido a la hora de colocar el barniz, distribuido a lo largo
del instrumento en finas capas que dejan entrever la trama de las vetas
de la madera.
Si nos fijamos con un poco más de detenimiento en los encolados
de los diferentes tipos de madera y partes del instrumento aros,
tapa armónica, fondo, etc.- vemos que éstos se han realizado
con el máximo de pulcritud, sello que cualifica el buen trabajo
del constructor o luthier.
La cabeza
Como más adelante remarcaremos, en este tipo de instrumento como
es la guitarra clásica española, se hace necesario distinguir
bien lo que es la pala de la cabeza.
Entendiendo como cabeza la parte superior del instrumento donde se alojan
las cuerdas en sus diferentes clavijeros, en la Artista de Admira el diseño
de la cabeza es propio de la empresa constructora, característica
que define su procedencia.
En la cara frontal de la cabeza encontraremos una plancha de madera de
palo santo y la parte trasera, como continuación del mástil
con la deformación característica que sufre la cabeza con
respecto a éste, es de cedro seleccionado.
Los clavijeros son dorados, con las palas de nacar. Desde mi punto de
vista, y a pesar de que su funcionamiento es del todo fidedigno; asegurándonos
una larga vida y fiabilidad a lo largo del tiempo en cuanto a su afinación.
Mástil y diapasón
Encabezando el mástil, encontramos en este modelo la cejuela de
hueso, material que, sin comparación al plástico, redunda
positivamente en el buen sonido del instrumento.
El diapasón es de ébano y configuran su longitud 19 trastes
de alpaca. El mástil o brazo es de cedro seleccionado, al igual
que lo que propiamente se denomina la pala y que, en términos militares
le podríamos llamar culata, siendo ésta la parte del mástil
que se introduce hasta el interior de la caja.
Así encontramos que, dada su fisonomía característica
y visto lateralmente el conjunto del mástil y la cabeza, la parte
del mástil que se introduce dentro de la caja se asemeja más
a una pala que la propia cabeza.
En el caso de la Artista de Admira el diseño de la pala o culata
es exclusivo de la firma, habiéndose optado en darle forma de U,
fortaleciendo así la tapa armónica y el fondo, en lugar
del diseño clásico en forma de L, en donde el lateral de
la L estaba sujeto al fondo de la guitarra. Considerando este último
detalle como una nueva innovación dentro del campo de la construcción
de la guitarra española.
La caja
Por sus características físicas y acústicas es en
esta parte del instrumento donde reside el corazón y el alma de
la guitarra.
En la artista de admira, la tapa armónica es de cedro macizo formada
por dos planchas de madera unidas entre sí de una forma admirable
y precisa, con una cenefa de color negro y dorado que rodea su contorno.
Alrededor de la boca encontramos el clásico rosetón, que
en este caso está formado por un fino mosaico de cuatro colores
y de diseño especial, muy bien solucionado en la unión de
las dos tablas de la tapa armónica, ya que convergen perfectamente
las figuras y cenefas del rosetón el puente es de palisandro con
la cejuela progresivamente elevada en las cuerdas graves para facilitar
de esta manera el quintaje del instrumento.
Otra de las innovaciones que encontramos en este modelo, a pesar de que
ya lo hemos podido ver en otro tipo de guitarras, sobre todo en las acústicas,
pero de una forma más basta y evidente, es que el puente esta remachado
a la tapa armónica mediante dos pequeños tacos del mismo
material que el puente, y que de una manera modesta pero decisiva
digo modesta por que son totalmente inapreciables - amortiguan la presión
transversal que las cuerdas ejercen sobre el puente, previniendo de esta
manera que por cualquier eventualidad, como por ejemplo, afinar el instrumento
más alto de lo que está provisto, fuerce al puente a ser
levantado y desencolado de su correcta posición.
En el interior de la tapa armónica encontramos el típico
baraje de barras y barretas, que además de ayudar a la tapa armónica
a ofrecer una mayor resistencia frente a la tensión de las cuerdas,
también desempeña la función de tratamiento de las
frecuencias emitidas por las cuerdas mediante el puente, a la tapa armónica
y a su vez a la caja de resonancia.
El sistema de colocación de estas barras y barretas en las guitarras
clásicas españolas es el denominado de abanico. Bajo esta
forma de baraje en abanico, cada empresa constructora o luthier tiene
su versión particular, lo cual caracteriza a los diferentes modelos.
En este caso, el baraje de la guitarra Artistas esta hecho con madera
de pino abeto alemán y su distribución a lo largo de la
tapa armónica es uno de los elementos que potencia el buen sonido
de este modelo. Los aros, o laterales de la caja son de palosanto macizo
con una cenefa de color claro bordeando todo su contorno en las uniones
a la tapa armónica y al fondo.
Dentro de la caja encontramos unos refuerzos de pino abeto alemán
en las uniones con la tapa armónica y el fondo, y otros, transversales
a los aros. El fondo esta construido en una sola pieza de contraplacado
de palosanto y en su contorno también podemos ver la cenefa que
lo rodea, y dos paralelas en el centro, dividiendo el fondo o suelo de
la guitarra en dos partes simétricamente iguales.
El aspecto que producen estas cenefas con sus homólogas de los
aros y la tapa armónica le confieren al instrumento un aspecto
sobrio y equilibrado, evidenciando que la Artista de Admira es un instrumento
serio y ejemplar.
Tacto y oído
Como bien se ha podido apreciar a lo largo de este artículo, y
sobre todo en la parte que toca al mástil y diapasón, no
se ha hecho ninguna referencia a la buena o mala digitabilidad que caracteriza
a este instrumento.
Ello se debe a que he creído necesario dedicar un apartado especial
a la buena impresión que me ha dado la Artista de Admira. El mástil,
en principio, es muy cómodo y facilita la buena y cómoda
digitalidad sobre el diapasón.
La altura de las cuerdas respecto al diapasón es la necesaria,
sin ser ésta ni alta ni extremadamente baja, por lo que a la hora
de pisar las cuerdas, una leve presión es suficiente para que de
un sonido natural y brillante.
La afinación en este modelo es del todo correcta y su quintaje
es óptimo, sin lugar a dudas potenciado por la buena colocación
de las cejuelas y la buena distribución de los trastes a lo lago
del diapasón.
La Artista de Admira no es un instrumento que se caracterice por la fuerte
proyección del sonido, aunque, en contraposición, disfruta
de la ventaja de poseer un cálido matiz sonoro: los agudos son
brillantes y los medios están bien compensados, consiguiendo en
conjunto una cálida y nítida respuesta. Los graves, aunque
también nítidos y brillantes, sufren una cierta descompensación
en su proyección, comparándola con los agudos, y en determinadas
ocasiones se puede encontrar a faltar unos graves envolventes; a pesar
de ello, el matiz del timbre general es agradable y de indudable personalidad.
Conclusiones
Pocos son los defectos que hemos podido encontrar en la Artista de Admira,
y en su mayoría de fácil solución; en contrapartida,
muchos son las ventajas de que disfruta este modelo; entre ellas, la cuidada
selección de las maderas empleadas en su construcción.
Y la buena digitalidad que le caracteriza. Si a estas ventajas le añadimos
la de su precio encontramos en este modelo una muy buena en este modelo
una muy buena relación calidad-precio. Especialmente, es este un
instrumento muy recomendado a aquellos estudiantes adelantados que desean
empezar a tocar una buena guitarra con la cual sentirse cómodo,
y seguros a la hora de tocar en concierto.
Por supuesto es el instrumento idóneo para aquellos estudiantes
que quieran estar seguros de la buena respuesta de una guitarra clásica,
y así poder entrever la buena sonoridad de sus primeras interpretaciones,
potenciando de esta manera el trabajo y, consecuentemente, la satisfacción
de que la pieza que interpreta está bien tocada y suena con la
calidad que se merece.
Para los instrumentistas clásicos, la Artista de Admira es un buen
instrumento destinado a esta especialidad, y para los que deseen una vertiente
más polifacética, entre el clásico y el flamenco,
por ejemplo, con una simple modificación en el puente, pueden encontrar
en este modelo una buena herramienta de trabajo.
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