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Guitarra Española Admira CRISTINA - E


Revista Músicos,
Lluis Ros
revista Guitbass Año 1 No. 1 Diego Pons

Hola familia guitarrera,
hoy tenemos en el banco de pruebas una guitarra española clásica, con algunos conceptos modernos, pero una clásica es una guitarra con mucha tradición, y ésta la tiene.
La tradición la pone el nombre de su fabricante, la casa "Admira", que llevando unos cuantos años en el sector, sabe muy bien lo que fabrica.

Maderas y más maderas...

Uno de los componentes a tener en cuenta en la construcción de instrumentos musicales, y sobre todo en las guitarras acústicas y clásicas, por su sonido "acústico", viene dado por sus maderas. Este factor es determinante de su comportamiento a nivel sonido, durabilidad, estabilidad, estética, etc.

En el caso de la Cristina-E, las maderas que se han seleccionado para su construcción son de primera, el acabado es muy bueno, y la electrónica lo mejor que hay en el mercado hoy por hoy; Fishman, por lo tanto se podría decir que el conjunto de todas estas propiedades la convierte en una guitarra a tener muy en cuenta.

La tapa está hecha en pino, abeto macizo, lo que es muy importante para el sonido, ya que el abeto es la madera por excelencia para este menester. En algunos modelos de guitarras más económicas se utiliza contrachapado de pino, pero el sonido se resiente mucho, ya que no tiene las mismas características que una pieza maciza.

La gente de la casa Admira lo sabe muy bien y se toman muy en serio esto de la selección de abeto para sus tapas, que son muy parejas, caras y muy bien trabajadas. Los aros y el fondo están hechos de sicomoro, muy liso y con poca veta, pero muy bien seleccionado. Este color tan claro le confiere al instrumento un "look" muy bonito y elegante.

Las vetas del fondo están un pelín más marcadas, paralelas y unidas en el centro por una línea de 1 mm. de espesor de ÉBANO, sin embargo, las vetas de los aros son menos visibles y muy parejas. Los filetes o cenefas que unen tapas y aros de fondo, están hechos de palosanto, es una delicia ver como están encolados y acabados, simplemente perfectos.

En la tapa no sólo nos encontramos con el filete de palosanto, sino que se han tomado el trabajo de agregarle por la parte interna otras línea que resalta el palosanto con cuatro capas intercaladas de chapa oscura y clara, en fin un trabajo muy bien acabado, y aunque sea un detalle estético, se ve que se han hecho con mucho cariño y eso se agradece mucho.

El puente está hecho de palosanto, con un filete blanco de decoración, la roseta que tiene incrustada alrededor de la boca, también está hecha con mucho esmero, compuesta de varias chapas de maderas negras, clara, verde y roja.
Debajo de la cejuela donde apoyan las cuerdas está albergada la pastilla "transducer" de Fishman, la que envía la señal al previo, donde tenemos un amplio control de tonos.

Otro detalle de agradecer es el rebaje (Cutaway) que nos permite una ejecución de agudos muy fluida, ya que después del traste 12 (la octava) tenemos un cómodo acceso para nuestra mano izquierda. Ya es hora de que los fabricantes se den cuenta de que los guitarristas agradecen mucho estos detalles, y que pueden ser determinantes a la hora de la decisión de comprar uno u otro modelo.

¡A ver ese mástil!

El mástil está hecho en cedro con las medidas clásicas, con un ancho en la cejuela de 5,2 mm y en el traste 12 (donde se junta con el cuerpo) tiene 6,3 cm. Este mástil está reforzado con una tira de 5mm. de ébano, lo que le aporta una rigidez óptima. El diapasón es de ébano, muy oscuro y denso, el ideal para esta función, y de 5 mm. De espesor, está muy bien pulido, bien entrastado y muy recto.

La afinación y la octavación también están en su punto. El diapasón entra en la boca de la guitarra, por la parte de agudos, para conseguir dos semitonos más en el registro del instrumento, no es que sea excesivamente útil, pero si por aquellas cosas de la música, tienes que ejecutar un Do o un Do más agudo que la octava normal pues puede tocarlos, en una española normal no podrías hacerlo.

Las cejuelas y el puente son de hueso, detalle muy importante ya que hoy casi todos los fabricantes las montan de plástico, y la verdad que por su densidad duran mucho más.
La pala tiene un diseño clásico con una tapa de palosanto, en ella va montado un clavijero dorado, con palometas de nácar.

La electrónica al poder

Así es, la electrónica es la que da el poder, aya que la guitarra como acústica es buena, brillante y con cuerpo, si realmente quieres sonorizarla, el tema es muy difícil, ya sea en estudio o en directo. Las guitarras españolas como las acústicas, si viene con su transducer y su previo mucho mejor.
Está claro, que si no lo incorpora de fábrica, tú lo puedes instalar, pero si viene de fábrica y encima es un sistema de pastilla (transducer) y previo de la casa Fishman, famosos en el mundo entero por tener una especial calidad de sonido y una extensa gama de producto en amplificación de instrumentos acústicos, mejor que mejor.
Esta gente lleva ya muchos años especializados en éste tema y evidentemente eso se nota.

El previo consta de potenciómetros deslizables (tipo mesa de mezcla), los que nos sirven para ajustar el volumen, graves, medios, agudos y brillo. Toda esta gama de ecualización es la ideal para buscar el sonido que deseamos y también para poder adaptarnos a las necesidades de cada momento, ya que no es lo mismo tocar en casa con un amplificador de 20 watios, que sonorizar una acústica o una española en un PUB o en un escenario con 2000 watios, o enchufarla por línea en un estudio de grabación; cada situación puede requerir una ecualización muy concreta.

Todos los controles de tono, son activos, por lo tanto el efecto que producen son muy reales recortando o aumentando sus respectivas frecuencias con un + ó – 15 db.
Otro detalle que tiene la gente de Fishman , es el control de la fase, éste está activado con un pequeño interruptor cromado. Este detalle es muy útil ya que los instrumentos acústicos cuando son amplificados, crean acoples con otras fuentes de sonido, ya sean monitores, amplificadores, micrófonos, etc. Para contrarrestar este efecto tenemos que buscar que la fase de nuestra guitarra sea la misma que la general, por lo tanto contamos con este interruptor para luchar contra los acoples, que son bastantes y muy molestos ¡o no!.

El led rojo que asoma en el panel de control es un chivato del estado de la pila, también de mucho agradecer, ya que no mola nada llegar a una actuación o a un estudio y encontrarnos con el drama de que la señal se nos va haciendo pobre y saturada, indicios de pila que muere.

Una cosa a tener en cuenta, es que el jack al ser enchufado en la guitarra no sólo hace de portador de la señal al amplificador, sino que también ejerce como interruptor de la corriente que alimenta el previo, por lo tanto acordamos que cuando dejáis de tocar hay que desenchufar la guitarra, sino asumiréis un gran presupuesto en pilar y las que lleva son alkalinas de 9v., que cuestan una 600 pts.

Ultimas palabras

El sonido en general del instrumento es bueno, tanto acústico como eléctrico, la construcción es sobria, el acabado de la laca es de primera, los materiales están muy bien escogidos. Lo único, es que veo un poco altas las cuerdas (5 mm. En el traste 12) pero lo bueno es que ese detalle tiene fácil solución; solo es necesario bajar un poco la cejuela y el puente, consiguiendo así una acción más cómoda. Bueno chicos, por el precio que cuesta este instrumento creo que hay que probarlo, ya que puede ser muy interesante.

Aquí os dejo hasta el mes que viene, saludos.


banco de prueba 2



Músicos No.76/1998 De Lluis Ros

Un típico modelo de estos reconocidos constructores, rediseñada para una mejor adaptación a sus nuevas funciones, con un estupendo sistema Fishman de captación y amplificación de sonido.

¿Quién no conoce las guitarras Admira? ¿Quién no ha tocado, o ha tenido, una alguna vez?
Pues eso, todos la conocemos. Lo relevante ahora es este modelo de guitarra clásica española que, con buena parte de las características de los modelos tradicionales, entra en el campo de las guitarras acústicas autoamplificadas.

Hay tres puntos muy concretos a señalar en una primera aproximación: 1/el diseño es prácticamente idéntico a una guitarra española "normal" pero se le añade un ligero "cutaway" que favorece el acceso a los trastes más agudos sin romper, quizá mejorar, la estética del instrumento;

2/las prestaciones como guitarra acústica (clásica) resultan completamente equivalentes a las de cualquier otro modelo de la casa de nivel similar (digamos "medio"); o sea, que se puede tocar "tal cual" sin perder nada por el camino, y 3/el sistema de captación del sonido y su posterior amplificación y transmisión es excelente (aquí sí se pierde parte del sonido original acústico, realmente bastante poco, aunque eso es normal y el resultado obtenido está a muy buen nivel tanto de calidad sonora como potencia).

La parte acústica

Como decía hace unas líneas las diferencias con una guitarra clásica normal son mínimas. Si nos olvidamos del cutaway y del color (ese amarillento claro característico de madera tierna) todo queda en una caja ligeramente más estrecha de lo habitual (sobre los 9 cm, cuando la mayoría de este tipo ronda los 10).

Por lo demás idéntica. La pala, con la forma típica de las Admira, lleva un CLAVIJERO estándar, sencillito, algo duro, limitado en su base con una cejilla superior de acabado irregular sobre el que reposan las cuerdas. El conjunto MÁSTIL/DIAPASÓN está bien ajustado y nivelado, es de los que podríamos llamar "delgados" (no en cuanto a amplitud sino al grosor) y con unas buenas capas de barniz resulta de fácil desplazamiento.

Presenta los habituales 19 trastes con una pequeña prolongación hasta 21 para primera y segunda cuerdas (o sea hasta la nota C#). El cutaway empieza justo en la octava y termina a la altura del 17. El quintado de las cuerdas y su afinación a través de todos los registros es prácticamente perfecta. El sonido está bastante bien con un par de detalles a recalar: unos bajos muy buenos, fuertes y sonoros, y un sustain natural altísimo.

En una guitarra acústica es fundamental el tipo de maderas empleadas en sus diferentes componentes (no solo la tapa y el fondo, sino también los arcos internos y cualquier otra pieza) así como el tipo y capas de barniz y, por supuesto, las dimensiones del instrumento.

El punto más flojo de este instrumento, en cuanto a sonido, está en los agudos, no muy brillantes ni potentes (aunque esto se minimiza cuando tocamos en forma amplificada) y luego falta saber el rendimiento que darán las maderas con el tiempo. A nivel de manejo el asunto no está tan logrado; aunque las características del mástil la hacen a priori una guitarra cómoda de tocar, la tensión de las cuerdas y los micro ajustes entre éstas, los trastes, el diapasón, etc., hacen que no resulte tan suave y cómoda como sería de desear (sobre todo teniendo en cuenta que cuando amplificamos el sonido todo suena más fuerte.
Hasta la más pequeña vibración, vacilación o mini-trasteo suenan multiplicados, por lo que además de una buena técnica interpretativa no está de más que el instrumento nos facilite la ejecución al máximo).

Para entendernos, es una guitarra un tanto "dura" con una tensión alta. Esto junto con el tema del clavijero es lo único censurable pues por lo demás, e incluso con esto si no somos demasiado exigentes, es un instrumento muy bien nivelado.

La parte Eléctrica

El responsable de lo que pasa cuando enchufamos la guitarra a un amplificador (con un cable y jack normales que se conectan a una entrada en forma de enganche para correa en la base del cuerpo) es un estupendo sistema de la casa FISHMAN que consta de dos partes claramente diferenciadas.

Lo primero el captador de sonido (transducer), basado en una pastilla de un material polimerizado propio de esta marca (no el clásico de cerámica) recubierto por varias capas del mismo material que abarcan toda la longitud del puente (está situado por debajo de él) y que son las que actúan como transmisores.
El sonido capturado es el global producido por la tapa, más todas las vibraciones que se generan en el interior de la caja, sin apreciarse diferencias entre cuerdas ni registros(aparte de las propias generadas por el timbre y frecuencias implicadas) resultando algo parecido - alguno ya lo habréis probado alguna vez - a cuando colocamos un micro dentro de la guitarra. Después está el preamplificador. Un circuito electrónico que permite el control del volumen general de salida y el matiz del sonido generado.

Incorpora un ecualizador de 4 bandas donde a los habituales controles de graves, medios y agudos se añade un estupendo control de BRILLO, en gran manera responsable del color acentuadamente acústico que finalmente se consigue producir. Un led indicador del estado de la batería (una pila alcalina normal de 9 V.), que se mantiene encendido cuando ésta empieza a estar baja pero aún queda tiempo de uso, y un interruptor inversor de Fase completan los controles del pequeño panel situado en el arco superior a la izquierda.
Este inversor de fase es especialmente útil para minimizar, sino anular, los típicos acoplamientos que se pueden producir por realimentación con el sonido del ampli.

Conclusiones

Para cualquier guitarra, especialmente quizá en modelos acústicos, y en definitiva para cualquier tipo de instrumento todo se reduce a dos variables claras: calidad de sonido y facilidad de manejo.
En cuanto al sonido, tanto a nivel puramente acústico como, sobre todo, en forma amplificada, el modelo que nos ocupa da unos resultados notables. Si la meta de este tipo de guitarras es el de sonar a través de un amplificador manteniendo el mayor colorido acústico posible, el objetivo se alcanza con creces (cuidado, nunca sonarán como a través de un buen sistema de micrófonos externos; el resultado siempre es un tanto "eléctrico" con una metalización, distorsión del original, ineludible) y la potencia y claridad de tono es estupenda.

Por lo que hace la facilidad de manejo el resultado es más discreto. Y no estoy diciendo que sea deficiente, pues es más que válido para un instrumento de buen pero no gran nivel y para muchos de los casos en que se va a utilizar. Lo que pasa es que si se mejorasen algunas partes y ajustes podríamos hablar de un modelo realmente soberbio.