banco de
prueba |
![]() |
|
Guitarra Española Admira ELENA |
||
| Revista Guitar Player No. 64, José Baz | ||
Dentro de las páginas de Guitar Player Magazine tienen cabida todo tipo de guitarra, bajo amplificador o complemento que surja en el mercado, aunque por cuestiones propias de la industria, también podrían aparecer banjos, mandolinas, guitarras clásicas, etc. Pero la producción de guitarras y bajos eléctricos (con sus correspondientes amplificadores, pedales y demás) supera en mucho a la de cualquier otro producto; es por eso que los bancos de pruebas sobre guitarras de cuerda de nailon no suelen ser moneda corriente en estas páginas. Como todo el mundo reconoce, la cuna de la guitarra clásica tal y como la conocemos hoy en día es España (para más referencias sobre los orígenes del instrumento, te remito a los artículos de Joan Garrobé que se han ido publicando últimamente en su sección "La Vieja Escuela"), y es por eso que resulta lógico que en nuestro país se produzcan instrumentos tan interesantes como esta Elena. Para la confección de este banco de pruebas, hemos contado con la ayuda de nuestro colaborador José Baz, gran conocedor de este tipo de instrumentos y que, a modo de conclusión, nos ha expuesto su parecer sobre la guitarra. ¿Quién no conoce en este país la firma Admira?; se podría decir sin errar demasiado que en España prácticamente todos los guitarristas han tocado en alguna ocasión una guitarra de esta firma, y eso es consecuencia de la enorme producción de la firma y el amplio catálogo que ofrece, en el que se encuentran desde instrumentos para iniciarse hasta otros de orientación profesional. La tradición siempre ha asociado las curvas de la guitarra con las de una mujer, es por eso que no sorprende que se le haya dado un nombre femenino (la verdad es que un servidor prefiere lo de "Elena" a un aséptico SJ-25TS). CONSTRUCCIÓN La Elena podríamos decir que es una guitarra española (clásica) en su versión evolucionada; con esto no queremos decir que se trata de un instrumento nuevo ni que el trabajo de los guitarreros es arcaico (¡todo lo contrario!) si no que con ella se ha pretendido adaptar un instrumento a las necesidades del músico principalmente no-clásico actual. De todos son conocidos los problemas de una buena sonorización en directo de una guitarra clásica, y es precisamente por eso que muchos fabricantes se han decantado por la instalación de previos piezoeléctricos en el puente de sus guitarras (lo cual sería considerado poco menos que de herejía por un concertista o un guitarrero tradicional). En esta ocasión para tal menester se ha recurrido a la firma Fishman, cuyo producto es de probada calidad. Además, el previo incorporado nos permite movernos por un amplio margen de sonoridades. Aparte del consabido control de volumen, el previo montando incorpora controles de graves, medios, agudos y brillo, así como un útil inversor de fase y un LED indicador de estado de la batería. Las posibilidades sonoras del previo son súper amplias, permitiéndonos mover entre toda la gama de sonoridades tradicionales o desplazarnos hacia ecualizaciones mucho más extremas; el único "pero" que se le podría achacar al Fishman es que para proceder al cambio de batería deberemos desencordar el instrumento o aflojar mucho todas las cuerdas. Otra evolución que presenta la Elena es el cutaway, un recurso típico de las guitarras eléctricas que posteriormente se traspasó a las acústicas de cuerda de acero y de ahí a las clásicas. En este caso, el escote se inicia en el traste 12 y se desplaza hasta el 16-17, con lo cual el acceso a las notas más altas se facilita enormemente. Por lo demás, el instrumento está realizado siguiendo los cánones tradicionales de lo que debe ser una guitarra clásica, tanto en los materiales empleados (pinabete para la tapa, palorosa para aros y fondo), como en su forma y dimensiones, y mástil. CONCLUSIÓN De maderas nobles, tacto suave y agradable, esta guitarra es quizás la mejor de las que he tocado en esta categoría de guitarra española con sistema de captación interno. Tocando sin amplificar su sonido natural es dulce y lleno; de hecho, con ella se podrían dar conciertos de salón sin estar conectada a un amplificador. Presenta un buen quintaje y gran accesibilidad en todo el mástil lo cual facilita la labor de tocar. También el clavijero tiene comentario, pues es suave al tacto y agarra correctamente la cuerda evitando la desafinación, nada que ver con aquellos clavijeros duros de toda la vida. A nivel de sonido, si tocas con yema conseguirás sonidos redondos y puros, mientras que si tocas con uña conseguirás sonidos más brillantes pero igual de profundos. En cuanto a su sonido amplificado, éste es limpio y algo más brillante en su naturaleza aunque eso también depende de cómo lo ecualices. Como se ve en la foto, tiene el control de volumen y ecualizador de tres cortes con lo que podrás controlar perfectamente tanto el matiz como el timbre. En conclusión, excepcional instrumento ideal tanto para grabación como para concierto, con una gama ilimitada de sonidos. ¿Qué más se le puede pedir a un instrumento de madera?. |
||