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Guitarra Española electrificado Admira SOFIA-E
de Eduardo Baranzano


UNA CLÁSICA DE VANGUARDIA


Uno de los productos más sorprendentes construidos y distribuidos por ENRIQUE KELLER, S.A. es la guitarra Admira Sofía-E, una guitarra clásica amplificada con una caja armónica muy especial.
El prestigioso catedrático de guitarra clásica, el profesor Eduardo Baranzano, nos desvela las cualidades de este instrumento polifacético, que llama la atención por su capacidad de adaptación a todo tipo de estilos y técnicas de interpretación.


Por lo general, pensar en un instrumento musical nos produce la imagen más tradicional: un cuerpo de producción de sonido sobre el que actuamos directamente, mediante la acción de los dedos, el aire y/o distintos útiles, esto es, la de una guitarra, un saxofón, un contrabajo, etc.

Así que cuando queremos probar uno de estos instrumentos, atenderemos principalmente a dos cosas: si "suena bien", o sea que la calidad del sonido es la que se corresponde a nuestra idea y si "funciona bien", o sea que el mecanismo es el correcto para la ejecución.
Pero existen algunos que se componen de varios elementos sonoros, como algún instrumento tradicional y la mayoría de los instrumentos de nueva generación, que utilizan sistemas de amplificación y que hacen un poco más complejo el análisis.

El modelo Sofía-E de Admira es una guitarra del grupo de los complejos, aunque no lo parezca, ya que se trata de un cierto tipo de guitarra amplificada. Lo de "cierto tipo" es porque la Sofía-E es básicamente una guitarra de construcción clásica, pero con la modificación en la estructura de su caja armónica que proviene más bien de la guitarra eléctrica.

En este instrumento ha sido mejorada la afición mediante una compensación en la cejuela del puente. La inclinación de éste hace que la sexta cuerda tenga mayor longitud o "tiro" que la primera.
Hay que saber que las guitarras son instrumentos que tienen dificultades de afinación, porque la relación de sus trastes con el tipo de cuerdas asimismo distintas entre sí y la altura de éstas con el diapasón, no siempre dan la nota "justa".

Muchos constructores incluso los de más nombre pasan por alto estas desventajas de la guitarra, dando lugar a problemas insolubles, pero en el caso de la Admira Sofía-E, esto no ocurre.
En el apartado de sonido se evalúan su cantidad y calidad.
Esta última dependerá principalmente de la elección de las maderas, en este caso cedro (tapa) y palosanto de la India (fondo/aros), una de las combinaciones más usadas en las mejores guitarras.
El cedro confiere un sonido dulce y potente en los graves pero los agudos suelen "quedar cortos". Es lo que suele definirse como "equilibrio", que en la Sofía-E es francamente bueno.

La cantidad de sonido es el tesoro que todo constructor busca, pero que es difícil de superar debido a las limitaciones propias del instrumento. En la guitarra Sofía-E he encontrado una potencia de sonido muy buena comparada a la guitarra de mejor calidad que poseo y que es de las más potentes que conozco.

El sonido "roto" que se produce al tocar muy fuerte es llamado trasteo y éste dependerá del tipo de "toques" que tenga cada uno y del tipo de estilo que haga. Lo que para un clásico es imperdonable, para un flamenco es imprescindible.
En la Sofía-E para un guitarrista clásico, el umbral está en un punto bueno en los agudos y normal en los graves, con posibilidad de mejora si "jugamos" con la tensión y la altura de las cuerdas.

El tiempo que tarda un sonido en apagarse es el "sustain". Además de la ayuda de la vibración por simpatía (término de acústica), la calidad de la cuerda, las propiedades de la madera y la construcción del instrumento inciden en ello. En esta Admira he encontrado una prolongación de sonido buena, en especial en los graves.

Los guitarristas clásicos no suelen hacer hincapié en la prueba de rasgueo ya que por lo general ignoran a veces voluntariamente esta técnica. He podido comprobar que guitarras de muy buena calidad tienen un "rasgueo" muy malo. El sonido resulta saturado; el ruido de las uñas, los sonidos de cada cuerda más los armónicos que producen se molestan entre sí y el resultado es un sonido desagradable.
Esta guitarra electrificada ha dado un resultado excelente en este apartado.

La búsqueda del "color" a través de los distintos sonidos que podemos lograr (sobre el puente, sobre el diapasón, etc.), es otra preocupación constante del guitarrista y desde los maestros más importantes del pasado, este privilegio del instrumento se ha desarrollado cada vez más. Una guitarra que responda a las diferentes posibilidades tímbricas con buen sonido es una guitarra que da a su ejecutante un mejor medio de expresión.
La Admira Sofía-E, lo es.

En cuanto a los armónicos, los naturales de las cuerdas suelen ser un buen síntoma de la proyección del sonido del instrumento en una sola. En la Sofía-E los armónicos resultan claros y fáciles de ejecución, incluso en las cuerdas y los trastes más "débiles".

La pastilla de la Admira Sofía-E consta de un micrófono que está colocado debajo de la cejuela del puente y de un mando situado en el aro superior y he comprobado que la pastilla Fishman da un estupendo resultado al amplificar; la ecualización de graves, medios, agudos, brillo y el control de volumen es de gran ayuda para lograr un sonido idóneo.

El jack está correctamente situado tanto para aquellos que tocan de pie como para los que usan silla. En la mayoría de los instrumentos amplificados podremos elegir el equipo electrónico/eléctrico con e cual "sonaremos", una elección que mediatizará nuestro sonido. En este caso, he probado el Torque T50TR , un ampli especialmente construido para la guitarra con un altavoz Celestion G12T75. Tiene 50W de potencia, reverb, ecualizadores de graves/medios/agudos, efecto loop, y otros elementos de los que un músico relacionado con este tipo de aparatos puede sacar un gran rendimiento.

Trabajando con todo ello he encontrado unas variables muy interesantes y un sonido altamente satisfactorio. Esta guitarra es un producto diferente, puesto que, por sus condiciones puede ser utilizada en casi toda la gran variedad de estilos y técnicas que admite la guitarra como instrumento polifacético (clásico, blues, acompañamiento, flamenco, rock, sudamericano, jazz y mucha etcétera).

He probado la guitarra amplificada Sofía-E en todos los estilos que conozco: todos los clásicos, diferentes toques flamencos, de jazz, de rock, música sudamericana... en poco tiempo puede encontrar una ecualización adecuada al sonido que cada estilo requiere. Desde el más puro de la guitarra de concierto hasta el más duro de una rockera.

Pienso que esta guitarra clásica amplificada construida por ENRIQUE KELLER, S.A., considerando tanto el instrumento separado como el conjunto en su totalidad, es un gran acierto.







Guitbass Magazine, Diego Pons



Hola familia guitarrera, aquí estoy otra vez con otro banco de pruebas. Hoy toca una guitarra clásica, fabricada en España, de la marca Admira, lo que la hace reconocible ya que esta empresa tiene un lugar en el sector, ganado por el "buen hacer" que los caracteriza.

El modelo que hoy analizamos es la Sofía-E, una guitarra española clásica, con detalles modernos: maderas nobles, electrónica poderosa y un acabado de calidad.
En resumen, una guitarra clásica de fin de siglo.

Ese cuerpo serrano

Efectivamente el cuerpo tiene su serranía, ya que sus aros y fondo están hechos de palosanto, una madera de primera calidad que, por desgracia, cada día escasea más. Es una de las preferidas de los luthiers por sus características: dureza, manejabilidad, estabilidad y vistosidad.
Por otra parte también tiene su aporte sonoro, todo esto convierte al palosanto en una de as maderas más apropiadas para la construcción de aros y fondos.

La tapa está hecha de abeto macizo, que también es el ideal para este menester, por su característica principal: Flexibilidad, esto le permite funcionar como el cono de un altavoz, amplificando la vibración de las cuerdas. Dentro de la familia del abeto, hay muchas variantes, pero lo que se busca para la fabricación de tapas, es que sea una pieza muy antigua (cuanto más mejor). Esto le confiere un veteado muy denso y muy parejo (parece hecho con un tiralíneas).

En la construcción de las tapas de los instrumentos acústicos, se han probado un sinfín de maderas y materiales variopintos, pero después de mil intentos, sólo un invento: madera de pino-abeto es el resultado óptimo, resiste la tensión del puente sin deformarse, y a pesar de su consistencia, su flexibilidad le permite vibrar para amplificar la vibración de las cuerdas.

El puente está también hecho de palosanto con un filete blanco de decoración. La roseta que tiene alrededor de la boca, es un detalle bonito, esta hecho con mucho cariño y eso se nota, aunque sólo es una cosa estética, se agradece.

Los filetes que unen tapa y aros y los que unen aros y fondo, están también hechos de palosanto, con un filete más fino de madera clara, también es un detalle estático pero muy elegante.

Otro detalle bastante visible es el rebaje (cutaway) para poder acceder a los trastes agudos más cómodamente. En la guitarra clásica de toda la vida siempre fue muy complicada la ejecución después del traste 12. Este rebaje hace el acceso bastante más cómodo y muchos fabricantes deberían tener esto en cuenta.

A ver ese mástil


El mástil esta hecho de cedro y el diapasón de ébano, también las maderas idóneas para esta función. El mástil de cedro está reforzado por un alma de ébano, esta construcción le confiere una solidez máxima ya que este "nervio" de 5 mm. de ébano que atraviesa verticalmente el cedro, queda perpendicular al diapasón creando una estructura indeformable.

El diapasón de ébano tiene un grosor de 4 mm., está muy bien pulido y muy recto. También se han tomado el trabajo de añadirle un apéndice al diapasón en la zona de agudos, permitiendo tocar notas más agudas (dos semitonos en las dos primeras cuerdas). Esta coletilla del diapasón, aparte de permitirnos ejecutar notas más altas, queda muy bien estéticamente entrando en el agujero de la boca.

La pala tiene un diseño clásico, con una tapa de palosanto. En la pala va montado un clavijero dorado con las palometas de nácar, estas clavijas funcionan suaves y seguras. La ejecución del instrumento es cómoda y el sonido acústico es equilibrado y rico.

Lo único que no está a la altura del instrumento es la altura de las cuerdas (5 mm. de separación en el traste 12). Detalle que me llama la atención, este inconveniente tiene solución: hay que rebajar la cejuela del puente unos 2 mm.

Ese corazón eléctrico

Efectivamente entre tanta madera noble se esconde un corazón que late en alta fidelidad, no es para menos, ya que la decisión de montar una pastilla y un previo de la marca Fishman es una decisión 10 puntos. La casa Fishman sabe mucho de amplificación de instrumentos acústicos: no sólo tiene una extensa gama de productos, sino que posiblemente sean uno de los mejores del mercado. Los mejores fabricantes de instrumentos acústicos (Martin, Guild, etc.) los han montado durante años.

Esta aceptación por parte de los fabricantes y a posteriori por el usuario, termina por definir, cualificar y estandarizar la marca. En el panel de control del previo, nos encontramos con 5 potenciómetros deslizables, un interruptor y un led rojo, todos los controles de ecualización son activos y consta de cuatro variantes: graves, medios, agudos y brillo, lo que permite jugar con todo el espectro sonoro y así encontrar el sonido que se necesita para cada ocasión.

También cuenta con un control de sub-bajo que está situado al dorso de la placa de mandos (interno) y que viene regulado de fábrica (mejor no tocarlo). Este control sirve para amortiguar la frecuencia de resonancia que se produce alrededor de la boca de la guitarra, evitando así acoples muy molestos.

Otra opción contra los acoples, es el interruptor de cambio de fase, necesario y muy útil, ya que los instrumentos acústicos cuando son amplificados, se vuelven interactivos con otras fuentes de sonido: amplificadores, monitores, micrófonos, etc. El instrumento ha de tener la misma relación de fase que estas fuentes, y esto cambia de una habitación o de un local a otro. Por tanto, el cambio de fase es un control muy útil en un preamplificador (otro OK para Fishman).

Otra cosa a tener en cuenta es que el jack de entrada opera también como interruptor de la corriente que alimenta el sistema. Cuando se introduce el jack, el led rojo se encenderá unos segundos para avisar de la corriente está conectada, cuando la pila se descargue, hasta llegar a 7 voltios, el led vuelve a encenderse, este es un aviso para cambiar la pila.

Ultimas palabra

Está claro que los constructores españoles de guitarras clásicas, siguen siendo los mejores del mercado, aunque en otros países también se fabrican bastante bien. Recuerden que España es la cuna de la guitarra y eso es indiscutible. Como dice el dicho: "zapatero a tus zapatos" y en este caso "guitarreto a tus guitarras".